DISCERNIR PARA SERVIR

DISCERNIR PARA SERVIR

Ante el pedido de un joven rey, Dios no se hizo esperar. Salomón tenía apenas unos veinte años cuando accedió al trono de Israel, y era consciente de que estos zapatos le quedaban bastante grandes. Había visto gobernar a su padre, el rey David; un hombre de gran...